frontera de Ceuta

una década para resolver los problemas

El problema de la frontera de Ceuta es mucho más complejo de lo que parece y no se puede culpar a una sola persona o institución del caos que sufrimos desde hace años.

Por un lado tenemos unas relaciones entre dos países que se utilizan mutuamente para resolver discrepancias a diversos niveles (local, nacional e internacional) que en ocasiones no tienen nada que ver con la frontera. Así, en función de las disputas, Marruecos utiliza la información antiterrorista, la inmigración o el comercio "atípico" para presionar a Ceuta, a España o incluso a la Unión Europea y defender sus intereses (algunos de ellos relacionados con cuestiones internas).

El el otro lado, en Ceuta, hay que entender que la resolución de la problemática actual implica una coordinación del Ministerio de Exteriores, Interior, Fomento (con las direcciones generales de Carreteras y la de Costas), de la Ciudad Autónoma de Ceuta y hasta de la Unión Europa, coordinación casi inexistente pues cada organismo tiene una visión parcial del problema (si es que la tienen) y cuando propones soluciones no se preocupan de ver los efectos que puede provocar en otros ámbitos. Sin una acción coordinada y meditada en función de las implicaciones que tendrían esas medidas a uno y otro lado de la frontera, todo lo que se proponga será inútil.

Por ejemplo, suprimir el comercio fronterizo sería diplomáticamente inviable. A falta de un estudio socioeconómico pormenorizado, sería bastante probable que hubiera un estallido social al otro lado que Marruecos no podría soportar ni tolerar, le bastaría con dejar pasar a los inmigrantes o cortar las comunicaciones en materia antiterrorista para desbloquear la situación. Es aquí dónde el Ministerio de Exteriores tendría que coordinarse con las demás instituciones, sabiendo que en cualquier momento y como consecuencia de otro conflicto (por ejemplo una negociación de pesca entre Marruecos y la Unión Europea), se pondrían fin a los acuerdos fronterizos. ¿Desde el punto de vista económico cuál sería la opción ideal? ¿Una aduana comercial como la de Melilla? ¿Un segundo paso fronterizo? Sin estudios socioeconómicos previos no se podrá responder a esta pregunta de manera cabal.

Respecto al Ministerio del Interior, de nada serviría que hubiera más efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado si no se amplía físicamente la frontera, suponiendo que el aumento de personal destinado no siga siendo una excusa. Pero si se ampliara la frontera, tampoco sería suficiente porque la carretera que da acceso seguiría siendo insuficiente para los flujos de coches y peatones actuales, sería necesario un aumento de la capacidad de la red de tráfico, esto es, un aumento de los carriles y áreas de estacionamiento asociados a la frontera. Aquí entramos en competencias de Fomento y de la Ciudad, pero como siguen tomando decisiones de manera unilateral y descoordinada lo único que harán será tirar el dinero público, tal y como van a hacer con el proyecto de "ampliación" de la carretera desde la rotonda del hospital hasta la frontera. ¿De qué sirve un carril de más hacia el centro cuando el problema fundamental lo tenemos en sentido contrario? Hace unos meses hice este análisis del proyecto licitado.

Para poder absorber el tráfico, tanto el actual como el futuro, aún en el supuesto de que no haya coches patera, sería imperativo ganarle terrenos al mar, pero no sólo para obtener dos o tres carriles más, sino para solventar todas la carencias de las barriadas colindantes, no sería nada exagerado imaginar una extensión idéntica a la de los bajos de la Marina. Se trataría de un proyecto a medio y largo plazo y se podría hacer incluso separándose de los límites costeros actuales para obtener tres líneas de costas en lugar de una.

Para este tipo de obras sería conveniente obtener la aquiescencia del gobierno marroquí, no sería obligatoria pero facilitaría la consecución de los objetivos y es bastante probable que con la diplomacia española no fuera suficiente y que hubiera que implicar a Bruselas. Ello conllevaría la coordinación de la Ciudad con Fomento, Exteriores, Interior y la Unión Europea. ¿Sabiendo que la Ciudad es incapaz de coordinarse ella misma, cómo lo va a hacer con las demás instituciones? Imaginemos por un momento que hay un cierto entendimiento y acuerdo entre las administraciones para ganarle terrenos al mar, nos encontraríamos con un obstáculo legal porque esta actuación urbanística requeriría una normativa en materia de urbanismo que no existe actualmente para Ceuta, y es que el Plan General de Ordenación Urbana no tiene alcance más allá de los límites marítimos terrestres. La Ciudad tendría que solicitar al Congreso la aprobación de una Ley del Suelo específica para Ceuta, en la que se incluya la posibilidad de redactar un Plan Director Territorial, al que estarían supeditados todos los ministerios. La desazón llega cuando nos damos cuenta que la Ciudad (con mayorías del mismo partido, PP) lleva más de 13 años para revisar el PGOU ¿Como vamos a confiar en nuestros dirigentes locales para que soliciten la redacción de una Ley del Suelo y para que elaboren un Plan Director Territorial en un tiempo prudencial?

Debido a la incapacidad de resolver el problema urbanístico, o lo que es lo mismo, la falta de espacio físico en la frontera y en las carreteras adyacentes, creo sinceramente que tendremos problemas en la frontera durante al menos una década.

Para resumir, estas son algunas de las acciones que se deberían llevar a cabo simultáneamente y en diferentes etapas.

1.1 Creación de un grupo de trabajo con representantes de los distintas instituciones y colectivos capaces de analizar el problema y aportar soluciones.

1.2 Realizar un estudio socioeconómico del comercio a ambos lados de la frontera, según el cual se podrá plantear la apertura de un segundo paso, o no, la creación de una aduana comercial, o no, y la supresión gradual, o no, del comercio fronterizo.

1.3 Redacción y aprobación de una Ley del Suelo para Ceuta.

1.4 Ampliación de los recursos materiales y humanos en el control de personas y vehículos en la frontera.

2.1 Puesta en marcha de un plan económico según los resultados del estudio 1.2 y de las reflexiones derivadas del mismo, consensuado con la Unión Europea y Marruecos.

2.2 Redacción de un Plan Director Territorial de Coordinación.

3.1 Obras de ampliación de los terrenos fronterizos y adyacentes.


Ceuta 23 de mayo de 2017

Carlos Pérez Marín, arquitecto